Marcos: juegos

Hasta ahora los juegos que habíamos hecho Carla y yo con mis amigos, eran solo de vernos y fotografiarnos desnudos, pero un fin de semana, el bueno de Hugo nos dijo si queríamos probar otro juego distinto. La verdad es que a mí me estaba cansando eso de sacar siempre fotos, por lo que quise probar.

            Nos explicó un  juego, para el cual, necesitábamos un dado, una baraja y un pañuelo. Con el dado se elegía la zona del cuerpo expuesta a los demás. Decidimos que el 1 sería la parte del culo y las piernas por detrás, el 2 la zona delantera de cintura para abajo, el 3 la espalda, el 4 el pecho,  el 5 la cabeza y el 6 se libraba de exponer su desnudez a los demás. Cada vez era uno el que jugaba con los o las tres del sexo contrario, se hacía por grupos, y empezaba el sexo que sacase el número más alto.

            Por su parte la baraja, nos valía para ver con qué sentido nos cataban esa parte del cuerpo. Si sacaba bastos sería con el olfato, si era espadas con el gusto, si era oros con la vista, y si era copas con el tacto.

            Los pañuelos eran para taparnos los ojos y así no saber con quién estabas empleando tus sentidos.

            Los que dirigían el juego eran los otros del mismo sexo que quedaban libres.

            La primera vez les tocó a ellas entrar dentro de la habitación. Fueron pasando mis amigos, y a mí me tocó el último. Entré en la habitación, me recibió Leti, ofreciéndome el juego de cartas. Escogí una y salió bastos, por lo que me tapó los ojos y llamó a las otras dos, que salieron del baño de la habitación tumbándose una de ellas en la cama, me acercaron a su cuerpo y, sin tocarlo, empecé a olerlo. Por el perfume que llevaba supuse que no era mi novia, por lo que tenía que ser Mirando. Me produjo excitación, cuando estaba olfateando su cuerpo y roce con una zona  blanda, que supuse seria su teta, rápidamente me levantaron un poco la cabeza para no poder tocarla. Me excité al saber que tenía el pecho de Miranda tan cerca de mi boca y no poder besarlo.

            Luego le tocó a Carla olerme la cabeza, la cual distinguí enseguida por su perfume, a Leti le pude oler el culo, aunque no todo lo que quise, ya que mi novia, me separó la nariz de entre sus nalgas.

Llegó el turno a nosotros, la primera en entrar fue mi novia Carla.

Le tocó espadas, por suerte para ella, y por desgracia para mí,, ya que tiramos los dados y a los tres nos salió un dos.

            Primero pudo meterse en la boca el pene de Isma, y luego el de  Hugo y por último el mío. Habíamos decidido entre nosotros que dejaríamos la iniciativa a ellas, y no la cortaríamos hasta que ellas no quisiera, aunque fuera nuestra novia, así que la primera vez que vi que Carla llevaba su boca hacia el pene de Isma me dieron ganas de separarlos, pero me tuve que contener. Tuve que aguantar el ver como mi novia se comía el pene de su amigo, y como disfrutaban ambos, hasta derramar su leche por los labios de Carla. Con Hugo hizo lo mismo. Esperaba que su amigo llegase cuanto antes para que ello acabase.

 Tanto Isma como Hugo son amigos de la cuadrilla de mi novia y yo y sus novias, digamos, que somos los apegados. Sé que Isma y Hugo les cae muy bien a todas, y no sé si Carla antes de estar conmigo había tenido algo con alguno de los dos.

Me tocó a mí, y Carla acercó su boca a mi pene, había hecho esto muchas veces, pero no sé por qué, sentía distinto placer verla chuparme el rabo, sin que ella supiese segura que era yo al que se lo estaba chupando, la noté más activa, buscando con mucho arte el que a mí me gustase.

 Luego entró Leti, le tocó copas, y por ello, tenía que utilizar el tacto, le tapamos los ojos con el pañuelo, y tiramos el dado, tuve suerte y me tocó de nuevo un dos, con lo que en cuanto acercó su pareja Hugo las manos a mis muslos, ella rápidamente las subió para arriba y comenzó a masturbarme. Con una mano sobaba y estrujaba mis huevos y con otra sacaba brillo a mi mástil. Tardé en llegar, ya que era el segundo orgasmo que tenía esa tarde en menos de 15 minutos, pero Leti, no paró hasta conseguirlo. Fui a limpiarme al baño. Cuando volví, estaba tocando el pecho de Hugo, hasta que se dio cuenta que era él y quiso pasar al siguiente.

A Isma, le había tocado un 1, por lo que se tumbó en la cama boca abajo, como había pasado conmigo, Hugo le llevó las manos a los muslos, pero ella rápidamente las subió a su culo, empezó a sobárselo y a abrírselo, hasta poner su dedo dentro del ano, Isma por su parte se puso de rodillas para facilitarle la búsqueda de su próstata. El pene de Isma respondió a los estímulos, y se puso duro como una piedra. Con una mano se empezó a masturbar, mientras Leti seguía con el juego y nosotros viéndolo.

 La última en entrar fue Miranda, sacó oros, le tocó la vista. Ya nos había sacado muchas fotos desnudos, así que vernos una vez más desnudos no fue nada nuevo para nosotros ni para ella.

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3 comentarios el “Marcos: juegos

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