Recordando lo ya aprendido VIII; recuerdos del pasado

Ya estaban los cuatro metidos en el juego, disfrutaban del sexo, de su sexo y del de los demás, sin importarles quien era pareja de quien.

Tiró Marcos, un 1 a la casilla 18, de oca a oca, hasta la casilla 23 “tocaran una batukada en tu trasero, mientras cuentas una fantasía erótica que hayas hecho”.

Se puso a cuatro patas, antes de empezar a azotar a su amigo, Rita quiso notar la dureza de su pene entre sus dedos, agarrándosela con fuerza durante unos segundos. Deseaba volver a sentir ese pene en su interior a sabiendas de  que esa noche iba a suceder.

Mientras Carla y Rita le daban azotes en el culo, él decidió contar el trío que hizo una vez con otro amigo y una anónima mujer, en una tienda de campaña, no quiso dar nombres, pero Rita recordaba en primera persona esas escenas, mientras las relataba Marcos, dándole cada vez azotes más fuertes, con cada insinuación que hacía a aquella noche que durante tanto tiempo había intentado olvidar sin éxito.

Néstor, sentía envidia de que su amigo hubiera participado en un trío, era una fantasía que él también tenía, aunque en sus sueños el trío era con dos mujeres. Carla le miraba con lástima, pensando:

─ « Pobre imbécil, si supiera que lo que está contando lo hizo con su novia, no tendría esa cara de lelo, atento a cada palabra de Marcos, o tal vez ya lo sabe y por eso esta así de atento. »

Definitivamente no lo sabía, porque cuando contó que se la metieron los dos a la vez, Néstor dijo:

─ Pero que guarra la tía

Cosa que Carla le contesto:

─ Vamos a ver, si está una tía con dos tíos es una puta, pero si está un tío con dos tías es un machote, hay distintas varas de medir para cada caso.

Néstor insistía en que no era lo mismo, y comenzaron a discutir, Marcos que vio que esa discusión no llevaba a ninguna parte, cogió el dado y dijo:

─ Mejor continuamos─ mientras lo tiraba y sacaba un 1, al 24, “desnúdate de cintura para abajo y déjate besar”. Ya estaba desnudo, se puso de pie, animando a sus dos amigas a que fueran a besar su pene.

Rita, movida por los celos de ver a Néstor entre las piernas de Carla y de que esta llegase al orgasmo, se arrodilló y se metió el duro pene en la boca.

Al poco estaba Carla a su lado, luchando por tan preciado pedazo de carne.

El pene de Marcos, iba de una boca a otra, parecía que estaban compitiendo por cuál de ellas se lo tragaba más.

Néstor no lo podía creer, estaba viendo a Rita chupársela a Marcos. Ella nunca se la había chupado a él, decía que le daba mucho asco, pero ahora el pene de Marcos pasaba de una boca a otra sin que ella pusiera ningún reparo. Y la casualidad quiso que Marcos llegase cuando tuvo su pene dentro de la boca de Rita, a lo que esta no pudo ni quiso negarse a tragar todo su semen.

Rita se levantó orgullosa y sonriente y fue a darle un beso a Néstor, con el sabor del semen de Marcos en su boca. Néstor no supo negarle el beso, y probó el sabor del semen de su amigo, de la boca de su novia.

Le tocó el turno a Néstor. Estaba confuso por las reacciones de Rita, ya no podía decir que nunca había probado el semen de un hombre ya que ella se lo había dado de su propia boca. Pero no le importaba, ya que estaba también contento de que estuviera Rita pasándoselo bien, y esperaba el momento de estar a solas con ella, para que también le hiciera una mamada así a él.

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