Recordando lo ya aprendido XII;¿por qué no dejamos de jugar?

─ Una de las cosas que ya sabemos que va a pasar, es que yo no gano. ─ Dijo Rita mientras regresaba después de limpiarse, como si no hubiera pasado nada.─ Venga continuemos.

Tiró Marcos y sacó un 4 a la casilla 43 “desnúdate y déjate acariciar por todo el cuerpo”. Rita se levantó la primera, le agarró el pene, y le comenzó a masturbar, mientras, con la otra mano acariciaba su pecho.

Carla le acariciaba los testículos y el ano con gran habilidad.

Néstor veía a Rita y no la reconocía. Estaba aceptando el juego mucho mejor que él. La veía hacer cosas, inimaginables hasta entonces para él.

Continuaron las dos masturbando a Marcos, hasta que llegó nuevamente al orgasmo.

Le tocó el turno a Néstor, sin mucho ánimo, tiró y  sacó un 1 de oca a oca,  de la casilla 41 a la casilla 45” cuenta una vez que hayas hecho el amor y tengas buen recuerdo” mientras “te masajean desnudo boca arriba” eran las dos pruebas que tenía que hacer.

Se tumbó boca arriba y fueron Rita y Carla a masajear su cuerpo.

Carla se centro en la parte baja, con una mano agarraba el pene y lo masturbaba mientras que con la otra acariciaba los testículos, deslizando su mano por entre las piernas en dirección a su culo. Este abrió y dobló las piernas para facilitarle la labor.

Rita le acariciaba el pecho y los hombros, dándole ligeros masajes mientras él hablaba.

Néstor contó la primera vez que lo hicieron, como dejaron los dos de ser vírgenes, lo bonito que es hacerlo por primera vez con alguien y tener ese recuerdo para toda la vida.

Marcos se reía cada vez que mencionaba que eran vírgenes.

Rita sintió tristeza y dejó de acariciarlo.

Carla estuvo a punto de desvelar la verdad, pero no sabía a quién le haría más daño si lo contaba; a Rita o a Néstor. Le dio pena y continuó masturbándolo hasta arrancarle otro orgasmo.

Tiró Néstor de nuevo un 2 a la 47 “te fotografiarás con tu pareja los dos desnudos”. Marcos y Carla tenían mucha experiencia en sacar fotos de desnudos y además les gustaba, fueron colocándolos en poses sexys. Tener cerca e cuerpo desnudo de su pareja, hizo que Néstor se animase, de lo cual se contagió Rita. Entrando nuevamente en la dinámica del juego otra vez.

Tiró Rita volviendo a empezar y sacó un 6, de puente a puente, “la ropa se te lleva la corriente, desnúdate”, como permanecía todavía desnuda, continuó jugando tirando de nuevo el dado y sacando un 4, a la casilla 16, “desnúdate de cintura para arriba y déjate besar”.

Marcos estaba lanzado, quería el cuerpo de Rita para él. Sin pedir permiso, fue más rápido que Néstor y se enganchó a sus tetas. Fue Carla la que le tuvo que apartarle de una de ellas, para besárselas ella también. Néstor se tuvo que conformar con ver la cara de placer de Rita mientras le comían los dos las tetas.

Si cuando le habían comido antes las tetas, Marcos y Néstor, sentía más placer en el pecho que le estaba comiendo Marcos, ahora era el pecho que le comía Carla el que sentía mucho más placer. Recordó el beso del principio del juego, las caricias que le había dado y le hacían dudar de su sexualidad. ¿Por qué le estaban gustando tanto las caricias de Carla?

Le pidió a Néstor que se acercara, y se fundieron en un profundo beso, mientras los otros dos seguían agarrados a sus pechos. Sentía tres bocas dándole placer. Las manos de sus amigos comenzaron a recorrer su cuerpo desnudo, sus nalgas, sus muslos. Sintió una mano que se deslizaba debajo de su vientre, le agarraba los labios fuertemente, con firmeza, para luego abrírselos suavemente e ir introduciéndole en la vagina lo que parecía por el tamaño un par de dedos. No sabía el dueño a la dueña de la mano, tampoco quería saberlo, le daba igual. Tan solo sentía el placer que le producía. Y llegó sin saber de quién era la mano que la masturbaba, aunque se lo figuraba.

Tiró Marcos un 3 de oca a oca de la 45 a la 50 “déjate masajear desnudo boca arriba” mientras “cuentas la última vez que has hecho el amor”. La tenía pequeña ya que hacía poco que había llegado al orgasmo pero aún así las dos le fueron acariciando.

Rita se empleó a fondo hasta que se le tuso a tono. Quería demostrarse a ella misma, que le gustaban los tíos, y en especial los penes, pero no se daba cuenta, que tanto entusiasmo le estaba haciendo daño a Néstor.

Mientras, Marcos relataba que la última vez había sido esa misma tarde en la ducha mientras se preparaban para la cena.

Volvió a tirar un 6 al 56 “un 69”. Tenía el pene ya operativo, debido a las caricias de las dos, así que se tumbó sin saber cuál de las dos acudiría a su llamada. Quería que fuera Rita, para poder comerle bien el coño, pero esta, sabiendo que era una fantasía de Néstor reusó hábilmente. Carla fue la que se colocó encima, ofreciéndoles una magnifica visión de su trasero.

Néstor observaba a la pareja, le gustaba ver las tetas de Carla colgando y rozando en el estomago de Marcos. Se abrazó a Rita y le besó los pechos todavía húmedos. Rita le dijo:

─ Por qué no nos vamos para casa, ya has conseguido lo que querías.

Pero Néstor quería más, quería ganar para poder follar también con Carla, poder metérsela por el culo, igual que Marcos se la había metido a Rita. Con la experiencia que tenía Carla, tenía que ser cojonuda cabalgando encima de él. Por todo ello, le dijo que se quedaban hasta acabar el juego.

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