Recordando lo ya aprendido XV; el premio. (Última parte)

Se quedó en silencio su mente seguía corriendo a mil por hora sin llegar a ningún sitio. Repasando las mentiras de Rita de todo este tiempo. Las indirectas que le habían hecho durante todo el juego, lo tonto que había sido y lo que se habían reído de él. Pero ahora, había ganado y todos le tenían que obedecer. El juego es el juego había comentado antes Marcos cuando le dio por culo a su novia.

Muy serio les mando apoyar sus codos en la mesa, meter la cabeza entre ellos y no moverse para nada.

Carla movía su culito de un lado a otro, ajena a la tensión que se estaba viviendo, contenta de las desgracias ajenas, invitando a Néstor a que fuera su culo el elegido.

Marcos, metió la cabeza entre los codos, en su boca se dibujaba una sonrisa, había conseguido lo que quería, recordaba con agrado su éxtasis al introducir su pene en el ano de Rita. Esa noche se había corrido en la boca, en el culo y en la vagina de Rita, los tres orificios de ella habían vuelto a ser suyos, los había llenado de esperma. Estaba muy orgulloso de él mismo, había conseguido follar con un antiguo ligue y encima había humillado sexualmente a la pareja de ella.

Rita estaba asustada, sus ojos acuosos no apartaban la mirada de la tabla de la mesa. Temía la posible reacción de Néstor, pero a su vez estaba aliviada, se había quitado una mentira de encima, que le pesaba como una losa, por fin podía volver a ser ella misma. La duda recorría su mente, sería Néstor capaz de perdonarla. Ella lo deseaba con todo el alma. Una lágrima resbaló por su rostro para caer en la mesa. Que dura era la espera.

Néstor seguía sin decidir que hacer. Miraba el culo de Rita, que esa noche y muchas otras había sido profanado por Marcos. Miraba el de Carla, ¿por qué no hacerle lo mismo? darle por culo a ella. A buen seguro que muchos antes se lo habrán hecho y a buen seguro que lo estará pidiendo. Miraba a una y otra, y no se decidía por dónde empezar.

Dejó de pensar y se decidió. Con una mano abrió el orificio del ano, mientras que con la otra dirigía su pene con brusquedad a la  entrada.  Se la hundió hasta dentro, sin preámbulos, sin lubricar, sintiendo algo de daño al entrar por un hueco tan estrecho, pero siguió. La rabia que sentía le hizo olvidar el poco dolor que le producía.

Una vez dentro le agarró fuerte por las caderas y se la hincó con rabia, todo lo que pudo, que pena que no la tuviera kilométrica para habérsela sacado por la boca. Notaba la estrechez que oprimía su pene. Embistió una y otra vez hasta que descargó todo su semen por última vez esa noche.

Con un escueto ─ Rita vístete. ─Le ordenó a esta que se vistiera. Cuando estuvieron los dos vestidos, la agarró del brazo y se fueron sin decir palabra, allí se quedaron los dos, con los  codos apoyados en la mesa. Carla seguía con su movimiento de pompis y  Marcos chorreando semen rojo de su ano.

Anuncios

5 comentarios el “Recordando lo ya aprendido XV; el premio. (Última parte)

  1. Pingback: Oca sex | Fantasías en pareja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s